
❤️ Una postal, un encuentro
A veces, los recuerdos nos llegan en papel. No como grandes historias, sino como gestos sencillos que quedaron dormidos entre las páginas del tiempo.
Hace poco volví a encontrar esta postal. En el frente, una pintura de Lewis Todd, titulada “Fishing the Granta, Cambridge” (1988). Un árbol se inclina sobre el agua, el cielo se tiñe de violetas y dorados, y un hombre pesca en silencio. Todo parece suspendido entre la calma y el recuerdo.
Pero lo que más me tocó no fue la imagen, sino lo que había al reverso: una nota escrita a mano, con tinta azul y gratitud sincera.
✍️ El mensaje decía:
Dear Freddie,
It has been a pleasure getting to know you over the past year.
Thank you for always chatting to me and having a good laugh.
Also thank you for the hard work you do to keep our accommodation clean.
I hope the rest of your time is as bright as your cheery smile.
I will never forget you.“Oh give thanks to the Lord, for he is good; for his steadfast love endures forever!” — Psalm 118:29
God Bless,
Ty Dahlstrom
Campbell House East — LGB Floor
🌿 Traducción:
Querido Freddie:
Ha sido un placer conocerte durante este año.
Gracias por conversar siempre conmigo y compartir tantas risas.
También gracias por el trabajo que haces para mantener nuestro alojamiento limpio.
Espero que el resto de tu tiempo sea tan brillante como tu alegre sonrisa.
Nunca te olvidaré.“Dad gracias al Señor, porque Él es bueno; porque su amor es eterno.” — Salmo 118:29
Dios te bendiga,
Ty Dahlstrom
Leí esas palabras y sentí algo profundo: la certeza de que la bondad deja huella, incluso cuando no busca ser recordada. Que la luz que damos —una sonrisa, una conversación, un gesto amable— puede quedar en el corazón de otro como una pequeña llama que no se apaga.
En un mundo que corre y olvida, una postal así es casi un milagro. Nos recuerda que las almas se encuentran en los gestos simples, en la gratitud compartida, en la alegría de haber coincidido.
Y pensé en lo que dice el salmo: “Dad gracias al Señor, porque Él es bueno, porque su amor es eterno.”
A veces, una simple postal guarda más que tinta y papel: guarda un eco de bondad que sigue cantando en el corazón.

Deja un comentario