Categoría: reflexiones

  • La danza de las hojas

    A veces basta una tarde, una brisa y unas hojas cayendo para recordar que la vida siempre está diciendo algo. Quizá solo hacía falta detenerse. —Frevisa La brisa de la tarde mecía la hierba constantemente; a pesar de tanto movimiento, todo parecía quieto, como si el frío hubiese congelado el tiempo. La lluvia de hojas…